El gran problema o the hardest problem de la política contemporánea, lejos de lo que pueda llegar a pensarse, no es disenso sino el consenso político. Ya Alain de Beniost lo señalaba en 2010 en su libro "Más allá de la derecha e izquierda": en la política siempre subyace un conflicto óntico; conflicto, si se quiere, análogo al que se refería Schmitt con la dialéctica amigo-enemigo
